jueves, diciembre 16, 2010

#FAIL

Esta noche quería coger.


Me hice la coqueta. "En agradeciento por ayudarme con algo, te invito un fernet esta noche."


"Siempre terminamos derrapando cuando nos juntamos", se entusiasmó.


A los cinco minutos "Uy, bancá, me enchufaron una reunión".


A las tres horas "Che, recién termino y estoy muerto. La próxima invito yo el fernet".


El próximo fernet que me pagues te lo tiro en la cara, infeliz.

Vuelve la Season 2

Como soy una blogger copada, volví a habilitar algunas de las mejores entradas de los otros años del Túnel. Los viejos lectores quizás recuerden algunas y les den ganas de volver a pasearse por el archivo.

martes, diciembre 14, 2010

I put a spell on you



Hace mucho calor esta noche. Buenos Aires está que hierve, y no exactamente de temperatura.

Pasé el día entre estas cuatro paredes, tres blancas, una naranja, y una ventana. Sola, de blanco, como una novia que en vez de ir a la boda se dio cuenta que su hombre la dejó en el altar hace tres meses, y todavía no se sacó el vestido.

He tenido tan poco sexo este último tiempo que tengo la impresión de que no tengo nada que escribir. ¿Puedo volver a calentar lectores anónimos usando sólo mis letras, si ya ni mi cuerpo me resulta erótico? 

Hoy estoy para irme a algún bar de fantasía, en un piso treinta y dos, con terraza. Pedir un vinito blanco, fresco, y fumar mirando las estrellas. Algún brazalete de plata colgando de mi muñeca, un poco de carmín en la boca, las uñas esmaltadas de rojo y la brisa de las alturas aliviando el calor.

No estaría mal encontrarme, de paso, con algún caballero chapado a la antigua que me convide fuego y me pregunte si puede acompañarme. Se sentaría en la mesa, y sonriendo me diría "¿Sabés?... Tenés demasiada tranquilidad en los ojos para estar tan sola.". Sonreiría.

Pero esta noche no hay treinta y dos pisos, ni brazalete de plata, ni caballero chapado a la antigua. Sólo el vino. Y Nina Simone.

domingo, diciembre 12, 2010

Volver

Todo lo que pasó fue intenso hasta el final. Ser abismalmente sincera, cuidando las palabras, requiere que una suelte las amarras de la vergüenza y el miedo para dejarse llevar por la corriente de la conversación hasta lugares desconocidos.

Sin embargo, no hubo destinos sorpresa. Llegué exactamente a donde ya sabía que llegaría. Obtuve las respuestas que creía iba a obtener. Un NO grande, sólido e impenetrable, gentil también, pero definitivo. Seguí argumentando aunque sabía que no había forma de hacerlo cambiar de opinión. Incluso me di el lujo de lamentar en voz alta el peso tan grande que me significa quererte. Nada iba a cambiar ya. El río de sinceridad corría adentro mío y decidí tirar por la borda todo aquello que ya no tenía sentido seguir guardándome.

El sábado pasado me hiciste feliz. Hoy te arrepentís de haberlo probado, de haber querido comprobar aquello que ya sabías que no existe. Te lamentás no por el hecho, sino por sus consecuencias. Yo no me lamento. Me hizo muy feliz poder tenerte finalmente en mis brazos esas horas. Me regalaste una tarde de alegría que podré atesorar en la memoria. Un puñado de horas en las que podía tocarte sin excusas, acariciar tu piel deseada, conocer tus lunares secretos. Pude besarte cómo, dónde y cuanto yo quisiera, sin temor a tu rechazo, durante un instante de mi existencia. Seguir viviendo sin eso me hubiera sido mucho más insoportable. No haber conocido nunca el sabor de tu transpiración, el peso de tu cuerpo sobre mi cuerpo, me habría condenado a seguir amándote en silencio para siempre.

Hoy te lo dije todo, incluso cosas que no sabía yo misma. Y pude ser así de sincera porque creo que por debajo de lo que yo siento y vos no sentís, los dos sentimos lo mismo. Mi querer es tanto más que romántico, es histórico. Sé muy bien lo importante que soy para vos, igual de importante que sos para mí, por debajo de mi amor. Siempre supe que sobreviviríamos a mi ruptura de corazón. Sobrevivimos a la tuya durante la adolescencia, este sólo era el siguiente paso lógico del karma.

Por otro lado, el corazón ya está curtido en cicatrices. Otra más no será tan difícil de volver a cerrar. Mi corazón ya no se ilusiona con ser feliz. Cada vez que se compromete en mi vida lo hace esperando salir lastimado de la aventura. Así que por eso no te preocupes.

Y además, gracias a vos, hoy vuelvo a escribir. Vuelvo a sentir la necesidad de ser Porteñita, de vestirme en sus letras y volver a donde pertenece: este Túnel de mis Piernas que tantas veces se ha abierto a hombres que valen más y menos que vos, pero que no vos no elegiste ser. Este Túnel que habría sido sólo tuyo con tan sólo una palabra de tu parte, vuelve a abrirse públicamente, a publicar, gracias a vos.

Quizás tu NO era el golpe que necesitaba para volver a escribir. Pasar la página, parar la pelota y mirar la cancha. No me siento muy diferente a las primeras entradas que escribí en este blog, allá por el 2007. Tres años sumé de vida, de experiencias y compañeros de cama (de esos sumé bastantes). He cambiado mucho en tres años, pero sigo siendo la misma. ¿Es acaso posible cambiar sin seguir siendo uno mismo?

Hoy siento la necesidad de volver a ser Porteñita. Eso te lo debo a vos, lindo.

Gracias por romperme el corazón.

lunes, agosto 10, 2009

The season 2 finale

No puedo prometer que nunca vaya a volver, porque ya lo hice una vez y perdí la apuesta conmigo misma.


...pero, hoy por hoy, soy sólo una gatita de terciopelo.




Nos vemos en los sueños.

Los adoro.

miércoles, julio 08, 2009

Mariposo pontiac

Cuando Jack leyó Mariposa Pontiac no pudo aguantarse las ganas de mandarme su versión de los hechos. Y porque los quiero tanto (a pesar de que ya casi ninguno me deja comentarios), la comparto con ustedes, así de cruda como él me la mandó.








Un dia de miercoles que no terminaba nunca...
Propuesta pospuesta, que no se iba a dar, juntando bronca y ganas de que se termine el dia.


Tarde en la noche llega mensaje:
Ella: "Termine con lo que estaba haciendo...Estoy antojada, queres venir?"
Yo: "No da...tengo poco tiempo y ni me pude bañar...no habia agua caliente en casa..."
Ella: "No importa, te bañas en el telo"


Ante semejante respuesta no pude resistir: "Salgo para alla"
Era la oportunidad de cambiar el dia...y...quien sabe?
"Careta o sin careta?", preguntaste.


"Careta", dije, me gusta esperar...cuando esperas es mejor...vos lo sabes.


Nos encontramos en un bar extraño que vos propusiste, camarera vestida para matar, estilo fetiche aun si querer serlo....
Te lo dije, te gusto y me gusto.
No nos habiamos visto antes, no sabia tu nombre, vos apenas sabias el mio.
Pude ver tu cuerpo por primera vez en ese vestido ajutado, con tus botas y tu encendedor loco.
Apuramos la charla y dos litros de cerveza helada mientras fumabas mis cigarrillos y fingiamos que estabamos ahi para otra cosa.
Sabiamos que estabamos ahi para otra cosa...


Te robe un beso mientras descubria tus ojos verdes.
Te senti caliente.
Perseguimos a la moza para poder irnos rapido, teniamos ganas de tocarnos pero haciamos como que no.
Deje que me lleves donde vos quisieras.
Habiamos charlado de nuestros gustos, nos sabiamos de mente abierta...
-Me tengo que bañar, te alerte.


-No importa, mientras te bañas fumo un porro, avisaste.
Me desnude, te tire sobre la cama, te roce, te toque apenas y te oli. Que bien que olias.


Te deje, abri la ducha y me meti.
Te vi fumar mientras el agua caliente recorria mi piel, vos bailabas y fumabas haciendote la que no me mirabas.
Mi pija parada ardia de deseo parada bajo el agua viendote.
-Todavia tengo la ropa, quiero ir a la ducha con vos, dijiste.
-No te la voy a sacar yo, desnudate y veni, te dije.
Entraste a la ducha, deje que te mojaras y que el agua corriera por tu cuerpo desnudo.
Te puse contra la pared y baje hasta tu concha mojada por la ducha y por tus jugos. Te sentia en llamas.
No sabia tu nombre, apenas habia apoyado mis labios y mi lengua en tu boca.


Pero ya estaba ahi arrodillado a tus pies lamiendo y succionando tu sexo.
Sabia que te encantaba que fuera asi, un juego perverso donde los roles, los momentos y las identidades se confunden.


Senti como temblabas y gemias.
Deje de chuparte solo para ver como lo hacias vos.
Queria verte de rodillas saboreando mi pija.
Cuantos juegos se me ocurrian.
No ibamos a tener tiempo.
No importaba.
Te lleve a la cama casi sin dejar que te secaras.
Meti mi cabeza entre tus piernas y me dedique a hacerte gozar, mientras yo disfrutaba de tus jugos y de tus temblores.
Pude sentir como acababas una y otra vez en mi boca.
Perdi la cuenta.
Te deje fumar un porro mientras te comia la concha.
Me contaste cosas mientras yo disfrutaba de vos, me hablaste de este blog.
Te excito contarme de el. Sabia que querias contarme mas cosas, pero iba a ser en otra ocasion.


Te di vuelta, te puse en cuatro y baje mi boca a tu culo.
Que rico estaba, se abria ante mi lengua.
Apoye la punta de mi pija en la puerta de tu culo hambriento.
-Dejame a mi, dijiste.
Y de poco me fuiste metiendo.


Despacio primero, hasta que te gano la calentura y tu culo se abrio como una boca ansiosa de un beso.
Te veia entregada y mi pija embatia contra tu culo una y otra vez.
Sentia los orgamos en el culo, estabas tan excitada que te golpeabas la cabeza contra la pared y gritabas sin contenerte.


Despues sali y te deje hacer.
Deje que me domines.
Sabia que ese juego te iba a gustar y no me equivoque.
Te subiste encima, clavaste mi pija dentro y no me dejabas moverme.
-Shhh...portate bien, me decias.
Y me inmovilizabas.
Y yo me dejaba.


La pija explotaba adentro tuyo.
Mi respiracion se entrecortaba.
Me dejaba llevar en ese juego de poder hasta donde vos quisieras.
Estaba dispuesto a llegar al final.
Me diste vuelta con fuerza y metiste mis huevos en tu boca mientras me hacias una paja.
Yo queria agarrarte y no me dejabas.
Me pusiste en cuatro y pude sentir como era tu lengua ahora la que dibujaba circulos en mi culo.
Tu saliva chorreaba y tus dedos se metian en mi.
Me aplastabas contra la cama para que no pudiera hacer nada.
Te cedi el control y te gusto tenerlo.
Cuando no aguantamos mas nos pusimos cara a cara y nos cogimos fuerte.


Duro.
Como a vos te gusta.
Seguias acabando una y otra vez y yo lo disfrutaba.
Hasta que no aguante mas y explote en tus piernas.
Mi leche se derramos en vos abundante y caliente.
Quedamos sin aire, extenuados, casi sin fuerza para hablarnos.
Al poco rato nos despedimos, con la promesa de repetir y con nuestra imaginación pergeñando nuevas formas de hacernos disfrutar.
Nuestras fantasias se unen y nos van a llevar mas alla y los dos lo sabemos.
Porque sabemos lo que nos gusta...Y vamos a ir por mas.




Porte says: Y fuimos por más... por muchas más.

lunes, julio 06, 2009

El maravilloso mundo de Jack

Los dioses paganos del vino y la lujuria, mi maestro Sade y protector, acaso el mismo Diablo a quien estoy segura que le caigo en simpatía, o quizás simplemente todos ellos al unísono han decidido enviarme un regalo en forma de hombre. Un ángel rojo, un demonio blanco, un sueño hecho carne se ha hecho su lugar en mi vida. Y yo no puedo sentir sino gratitud.

Me creo protegida por deidades y diablillos indiferenciables y propios, que se divierten viéndome vivir, soñar, coger y pensar. Dioses y demonios de folklores olvidados que llevaban lustros sin novedades han encontrado un nuevo entretenimiento en observarme reaccionar ante sus señales, sus trampas y sus regalos. No me siento pieza de ajedrez, sino más bien ratita de laboratorio, objeto de estudio, entretenimiento divino e infernal, no apto para toda la familia.

Mis dioses diabólicos habían elegido un abanico mitad olvidable y mitad satisfactorio para mi vida sensual en estos últimos meses. Estaba condenada a no encontrar novedades. Me sumergieron en una realidad eróticamente normalizada, sin felices coincidencias ni hallazgos de tesoro hundido. Hoy creo que habían decidido puerilizar a ese grado mi vida erótica para que su último regalo me cayera absolutamente desprevenida y sin expectativas. Y qué buena idea que fue.

Su nombre es Jack. Como el pirata Sparrow, como DiCaprio en el Titanic, como el delicioso whiskey Daniel's, Jack llegó a mi vida en una curva peligrosa y sin poner luces de giro. Lo que se diría una entrada con estilo. Buscábamos lo mismo en el mismo momento y en el mismo lugar, y fuimos astutos como para reconocernos entre una virtual multitud. El primer cruce de miradas auspiciado por webcam obró de piedra fundacional de una relación clara, sencilla, y 100% erótica. Nos vimos, nos gustamos, nos quisimos encontrar. Las agendas modernas dejan poco tiempo para el placer, pero ambos hicimos el esfuerzo y aquel miércoles nos encontramos en ese bar. El resto ya lo escribí.

Desde entonces, he alcanzado la felicidad sexual. Jack no es un chongo. Jack es mi primer amante. Porque a nuestra relación es imposible ponerle otra palabra. Y no es que nos dediquemos sólamente a coger. Es que toda mi vida, y toda la suya, pasa ante los ojos del otro como factores eróticos. Me hipnotizan sus ojos azul profundo, que brillan como dos zafiros deslumbrantes, pero también me derrite que podamos discutir Foucault. Él tiene devoción por mi clítoris, pero también le excita escucharme tocar el piano. Mi vida a través del espejo de Jack se vuelve un baile sensual,donde todo erotiza y se vuelve sexy. Y lo mismo sucede con la suya cuando mi perfume le acaricia los sentidos.

Años hace desde la última vez que un hombre pudo hacerme feliz con orgasmos. Y la mejor noticia es que todo esto es mutuo. Porque yo noto, siento y escucho su placer, su ansiedad, su devoción a mi cuerpo y a mi goce. Así es como se ha ganado algo casi tan difícil como mi corazón: mi confianza. Jack es un hombre malo que me adora. Un perverso delicioso. Un criminal con menú de coartadas. Un jonkie adicto a la droga que gotea entre mis piernas. Un goloso que se relame al leer la oración anterior. Un vicioso, pervertido, inteligente y exquisitamente comestible especimen masculino. Un vicio.

Jack es el co-protagonista perfecto de este blog.

Tan perfecto que hasta yo dudo de si es real.