martes, mayo 26, 2009

Mimosa

Pobrecita mi amor... ¿estás mimosa y solita? Peeero nena!!... Una no puede costearse la soledad a esta edad... sí, ya sé que los chongos están caprichosos últimamente. Que son esquivos e inoperantes cuando quieren... pero va más allá de eso. Vos y yo lo sabemos, bombona. No te hace falta solamente una linda sacundida, una buena sesión de sexo salvaje con artefactos de cuero y orgasmos al por mayor. A vos lo que te falta, divina, son unos lindos mimos. Un poco de cariño en este desamoroso presente que nos toca vivir.

Vení, vení. Acercate. Dame un abrazo. Eeeso, ahí va... ¿mejor? ¿Un poquito? Sí, un poquito... ¿sabés, linda? No tiene sentido que te pongas así... o sea, sí lo tiene. ¿A quién no le ha pasado? Hoy en día es difícil encontrar el amor. Pero todas nos merecemos un poquito de amor, incluso las solteras. Sí, sí, sé que es difícil encontrarlo... pero bombona, cuando estés así... shhh cuchame... cuando estés así, triste, solita... necesitada de una migaja de amor... me llamás, ¿sí? Si sabés que hago cualquier cosa por vos...

En serio tontita... no te me hagas la tímida. Puedo hacer esto, ¿ves? Vení, apoyate en mi hombro... eso, tranqui... dejame acariciarte la mejilla y la oreja. Tenés un perfume tan rico, dulce y fresco a la vez. Me vicia la suavidad de tu piel... ¿te gusta? ¿Sí? ¿Un poquito, divina? Viste, te dije... los chongos serán mejores para el sexo porque tienen poronga, pero nosotras somos mejores para los mimos, ¿no?...
Vení, dejá... dejame callarnos un ratito. Dejame disfrutar de tu perfume y acariciarte el pelo. No, shh, shh... no hablemos más. Cerremos los ojos. ¿Sabés cómo me encanta tu boca de frutillas? Es ese humectante labial que tenés, me mata... besarte es como comerse un caramelo. ¿Me dejás, sí? ¿Querés? Tranquila... no desesperes. Acordate que esto no es sexo. Son mimos. Eso... Dejame mimarte el cuello con mi boca... dejame explorar tus rincones con mi lengua. Bebé, estás temblando, relajate... disfrutalo... así bajo por tu cuello a tus clavículas diminutas, sembrándolas de besos diminutos. Así deslizo tus mangas y juego con el bretel de tu corpiño, moridisquéandolo, lamiéndolo... Dejame seguir bajando, conocer tu escote, reencontrarme con tus hermosos pezones sonrosados, donde me detengo, calma, a disfrutarte. Para regalarte el mimo más suave en tu ombligo. Acariciar tu cintura de terciopelo es un regalo que Afrodita le dejó al mundo. Desabrocharte el pantalón es una la escalera al cielo. Mis manos te deslizan la bombachita y me encuentro en una laguna espesa de deseo. Me sumerjo, me zambullo, y te acaricio, divina, mis labios con tus labios, mi lengua con tu clítoris. Con todo mi paciencia te mimo bien suave, desesperada por dentro, controlada por fuera, para sacarte afuera del cuerpo todas las penas de amor, para que tu laguna se desborde en mi cara, para hacerte feliz.

Así que, ya lo sabés bombona... cuando necesites un poquito de mimos, sólo tenés que llamarme.

8 comentarios:

Juan dijo...

Auch!!! Lindo blog, lo sigo. Y ese post me dio algo más que electricidad.

BLUEKITTY dijo...

jajajajja las amigas somos lo mejor ;)

era ficción o realidad? Mirá que explorar de vez en cuando no le viene mal a nadie.

saluditos

WaitMan dijo...

Volvimos a las fuentes, Porte... y nunca mejor utilizado el término.

Nunca vienen mal esos mimos. Y justamente, no importa de dónde vienen.

Porteñita Secreta dijo...

Juan: Bienvenido! Espero tu vuelta. ¿Electricidad o cosquillas?

BlueKitty: ¿Qué es ficción? ¿Qué realidad? Todo es relativo, querida... y sí, obvio que las amigas somos los más!

WaitMan: Así es querido, usted es uno de los pocos viejos lectores que sobreviven...

Lolita dijo...

Me encanta tu blog!!!
Es tan ...tan...morboso...jijjiji

♥ღ .•° ~ Laura ~ ☻•.ღ ♥ dijo...

a veces son muy necesarios esos mimos

jejeje m encnato lo q dijo lolita MORBOSO

yo diria lujurioso

Cherry Lips dijo...

Ea ea la porte volviendo a las raíces!!!

Lolita y El Profesor dijo...

Excelente.
Mezcla justa de erotismo, fantasía y ternura.
Muy propia de El Túnel de Sus Piernas.
Mis respetos,

El Profesor