martes, julio 19, 2011

Ausencia

Qué desastre.


Estoy hecha un embole de blogger porno. 
No cojo. 
No escribo. 
Un escándalo.


Gonzalo se fue de vacaciones y mi libido desapareció. Mi roomate también estuvo de viaje, con lo que tuve el depto para mí por cinco días. Dije listo, depto solo, pseudo novio en Nueva Zelandia, me voy a cansar de tragar pija.


Pero no.


Ni ganas, che.


Estuve los primeros dos días sin (literalmente) salir del edificio. Al tercero me quedé sin puchos y tuve que ir a comprar, para volver y quedarme encerrada una vez más. Cualquiera podría catalogar este comportamiento de "depresivo", pero a mí me gusta estar en casa. Trabajo desde acá. Y necesitaba la soledad.


Cuestión que ni ganas de chonguear. Consideré comunicarme con el vikingo, o con alguno anterior, pero me la bajan. O no me la suben.


Mi deseo sexual se vio reducido a un par de pajitas por día, una al levantarme y la otra al irme a dormir. Y eso es todo.


¿Entonces, por qué habría de escribir, si no tengo nada erótico para pintarles los ojos?


Porque algo tengo que hacer. Porque se los debo.


Como habrán leído, tampoco tuve ganas de verlo a León. No sé por qué. Tampoco sé si es que mi gusto por el BDSM se agotó, o si es sólo una pausa. Ni si León me aceptaría como sumisa una vez más, después del post anterior...


Recuerdo las palabras de León: "nunca vas a poder ser monogámica"... ¿Tendrá razón? ¿Será que nunca podré volver a ser feliz con un solo hombre en mi cama?


Sin embargo, podríamos decir que estoy siendo monogámica. Y no lo estoy siendo por decisión, por sofocación de deseos externos o por culpa. Estoy siendo monogámica de hecho, aunque ningún derecho me obligue. Cuánto tiempo durará, no lo sé...


Sólo sé que desde que Gonzalo se fue, no tengo ganas de coger.


Qué desastre.