miércoles, agosto 12, 2015

Sexo cannábico

Desde que leí la nota de tapa del nº7 de la revista THC, tengo ganas de hacer este post. Más allá de que la revista es una masa, y se las recomiendo, esa nota en particular fue increíble. Escrita por Marta Dillon, directora del suplemento Las/12 (también altamente recomendable), fue una de las mejores lecturas de este año. Me inspiró... digamos, mucho. Muchísimo.

Y por otro lado, una gran noticia: ayer se despenalizó el consumo personal de marihuana (aunque no puedo encontrar ningún diario que lo haya dicho, con lo que no puedo dejarles el link). Me parece un gran motivo para festejar, y una buena excusa de coyuntura para que finalmente haga este post. Así que, celebrando este hecho (¿algún lector está en contra?), y retomando a Dillon, me prendo la tuca que me queda y me siento a escribir.

Lo cierto es que el artículo de THC arranca con una escena. Ella está acostada, fumando (marihuana), y viendo a su novia dormir. Y comienza a relatar cómo la desea, la acaricia, la despierta, y lentamente empiezan a hacer el amor ("ella dormida, yo fumada"), perdiéndose en olas, en metáforas precisas, y en visuales muy claras. Yo no sé si fue porque justamente estaba drogada mientras lo leía, pero fue impresionante lo mucho que me excité al leerlo. Era prolijo, exacto, no repetitivo: describía con plumas y desgarres un acto sexual marihuanado. Era un acto de amor fortísimo y erótico. Me excité muchísimo, y agradecí no ser hombre. Sino, me hubiera escrachado una terrible erección...

Yo sé que el sexo sin drogas puede ser increíble. No necesita de estimulantes externos para ser alucinante. Pero hay algo en el sexo cannábico que suaviza, que irradia, que lo hace diferente, y sí, mejor.

Cuando tengo sexo fumada, siento con cada centímetro, cada milímetro, la piel del otro, su olor, su sudor, su excitación. Tengo un cuerpo entero, hinchado y muy delicado. Desarrollo una sensibilidad nanométrica, hacia afuera, y hacia adentro. Todo mi cuerpo se vuelve estimulante: la cintura, los dedos, los pies; todo es un gran órgano nervioso y sensible, caliente hasta el Infierno. Me entrego totalmente a los estímulos, al tacto, al gusto, al olfato y al oído. No tanto a la vista, ya que suelo cerrar los ojos. Es como si los otros sentidos estuvieran saturados, congestionados, y la vista se volviera prescindible; están pasando demasiadas cosas importantes hacia adentro, como para tener los ojos afuera.

Admito que cuando fumo también me vuelvo medio maniquí. Todos sabemos que hay un pasivo y un activo en el sexo. No hablo de la penetración, sino de la actitud: hay uno que devora, y otro que es devorado. Yo suelo intercalar. Pero cuando fumo, quiero ser devorada. Quiero entregarme totalmente, abandonarme a mi deseo y al del otro, que me desea tanto. Quiero que me explore, me investigue y me resuelva; quiero que encuentre mis zonas eróticas que trascienden las cotidianas, él solito, sin que yo le diga nada. Que no pueda acordarse del mundo que empieza afuera de mí; que esté completamente absorto y dedicado a descubrirme y a hacerme gritar de goce.

El momento de la penetración también es sublime. Es como si todo mi cuerpo desapareciera, se convirtiera en átomos flotantes, menos mi entrepierna. La siento con una exactitud que asombra: realmente, puedo sentir todo mi interior, mojada, caliente, dilatada. Mi conchita se abre de par en par, hospitalaria: invitando, insistiendo, y hasta rogando, que por favor no la dejen así, que necesita ahora mismo un complemento carnoso y duro que le dé sentido a su existencia. Sentir cómo me entran, me clavan, me vuelven a salir, es todo lo que sé hacer en ese momento. Paso a ser un animal, una inútil, que sólo sabe coger, o ser cogida; no me interesa nada más que este presente gozoso, brutal, increíblemente importante. Sólo quiero seguir, seguir, seguir hasta caer rendida, hasta enchastrar todas las sábanas, todo el cuerpo, todo el planeta que es sólo esta cama.

Hasta que naufrago en un mar de humo dulce y olores fuertes. Hasta que me duermo, agotada, desnuda y aún mojada, en un pasado de grandes recuerdos.

28 comentarios:

volandovengovolandovoy dijo...

Bello post... Hace tiempo que tengo ganas de escribir... Y justo hoy que acabo de fumar la cosecha arduamente elaborada, debo decir que el post con una florcita encima es otra cosa. Y cuando leí el comentario, sentí exactamente lo mismo...

Los amigos del duende dijo...

UFFFFF TREMENDO POSTEO... nada mejor que una noche de sexo y marihuana para festejar la despenalización...

Border dijo...

No coincido contigo en el posteo pero depende de cada uno como desea tener sexo.
No por una cuestion de caretismo, sino que perdi un matrimonio por ese tema.
beso grande.
buen finde.
Namaste.

Maria Noel dijo...

Diooooos.
Nunca fume pero si hay un solo motivo por el que deseo hacerlo es precisamente por este.
Cuando suceda, te cuento.

Anónimo dijo...

yo tambien!!! tengo una pareja amiga que me recomienda con insistencia.
saluditos.

paula

Ely dijo...

hola, pase desde ADN, me lei tu blog con interes. Me gusto. Un saludo.

portenita dijo...

volandovengovolandovoy: ¿Así que cosechás?... Qué bueno, realmente debe ser mucho mejor. Más allá de la calidad, dejás también de alimentar a los narcos y todo ese juego de poder horrible que se da en el mercado cannábico... Gracias por pasarte, me alegro que te haya gustado!

los amigos del duende: La verdad yo ahora no tengo más, así que el poste fue mi humilde aporte a la causa :P

border: ¿Un matrimonio?... A la pelotita... sea como sea, lo siento mucho u.u

maria noel: Nunca puedo evitar pervertir ^^ Dale, contame, contame!

paula: Somos muchos los que lo recomendamos!

ely: Gracias por pasar y por tu comentario. Espero que nos sigamos leyendo seguido!

Lukanus dijo...

Quiero esa primera vez...

Enseñame_a_Aprender dijo...

eh de reconocer que tuve esa primera vez...

y no me resulto tan distinto...

pero si fue muy buena!!!

PerSe dijo...

cojer fumado, algo que me falta

Graciela dijo...

muy..... intenso!!!! no sé si me animaría pero es un buen dato como para alojarlo en mi memoria sensitiva.

Chelo dijo...

Leí ese artículo en la THC, exelente, y muy buena revista por cierto.
En cuanto al post, no podría estar más de acuerdo. El porro me genera una sensibilidad increíble. No hay rincón del cuerpo que no se convierta en zona erógena. Aunque es verdad que suele pintar más tranqui. Distinto al alcohol, que es siempre heavy.
Que se yo, por ahí un par de copas, después un porro, y estamos de lujo. Saludos.

Paloma;* dijo...

Nena, jajajaja yo nuncaa he tenido sexo cannabico, pero el cannabis en sí..... te da alas!!!!!

Me encantó tu post. COmo siempre.. miles de besos!!!

portenita dijo...

lukanus: ¿Por qué no arreglás con maria noel o con paula y se sacan las ganas todos?... :P

enseñame_a_aprender: Si no fumás seguido, probablemente no te haya pegado mucho... Es cuestión de práctica, jeje.

perse: Otro más... Chicos, si quieren armamos un foro!

graciela: Nunca había pensado en la "memoria sensitiva"... pero es cierto que existe.

chelo: ¿Viste lo que es ese artículo?... De lujo.

paloma;*: Claro... como el Red Bull pero sin cafeína!

Anónimo dijo...

Fumada lo hice una sola vez, pero fue inolvidable...y tal cual lo describis.

Estoy segura q se repitira...


Ally

Julia dijo...

Es increíble como la marihuana estimula el tacto. Solo una vez lo hice fumada. Voy a repetir al experiencia, me hiciste revivirlo y me dieron ganas!
Muy buen post, intenso...

Clavo dijo...

La vez que tuve sexo cannabico se me dio por la oralidad.

Me morfé a mi pareja durante una hora infinita.

La realidad se volvió líquida.

El océano oscilaba entre períodos de calma y momentos en que el mar volvía a revolverse.

taba bueno

federicogauffin dijo...

Orgásmico... Siga así.

Anónimo dijo...

No hay sensacion igual a que te practiquen sexo oral cuando estas fumada... Increible, y siempre que puedo trato de repetirlo. Los orgasmos son de antologia...
Saluditos a todos.
SIL35

tedesnudasigual dijo...

nada mas rico q el sexo cannàbico

portenita dijo...

Ally: Me gusta la gente que toma una actitud activa ante sus deseos.

julia: El aumento de la sensibilidad del tacto es lo que hace tan bueno el sexo fumados... es todo taaaan suaaaaveeee...

clavo: Qué bueeeeeno!!! Yo podría estar horas así...

federicogauffin: Lo intentaré ^^

SIL35: 100% de acuerdo.

tedesnudasigual: Me hiciste imaginar sexo cannábico involucrando chocolate... Bajón y sexo juntos... debe ser lo más!

L. dijo...

Qué copada idea. Un día a lo mejor seme ocurre tener sexo escuchando I-Dosers.


L.

No Publicable dijo...

Aún no se despenalizó el consumo personal de marihuana... aunque están en eso...

Juan Pablo López dijo...

La descripción de lo que te sucede en esos términos es estupenda, pocas veces he leído el relato fidedigno de un proceso tan indescriptibl como la sexualidad.
No quiero hacer apologías, pero si, en concecuancia, esto es lo que la despenalización logra, lo celebro. Un verdadero placer mojado también de mi parte, porque, además de placer literario, lograste proyectar en mi mente tu imagen (sin rostro, tal vez) y algunos sentimientos parecidos a los que tuviste. A tu salud.

Ganesha dijo...

hola divina, gracias por ponerme en tus links cachondos. yo tambien te puse en los mios.

excelente post, excelente. cuando nos fumamos uno? jaja!

ADN dijo...

Hola: nunca viví esa experiencia. No se si me gustaría, quizas si, quizás no, no se.
Pero yo pienso que en la cama todo vale mientras esten de acuerdo los dos ( o los que sean). Asi que si es así, no hay nada censurable.
Saludos.
Y como te fue con los animé pornos? jaja

dRaGoN portEniO dijo...

"Quiero que me explore, me investigue y me resuelva;"

siento por ciento de acuerdo con vos!



fumada escribís zarpado

Anónimo dijo...

es como si lo ubiera escrito yo! perfectamente descrito, hermosamente detallado

per
fec
to!